MIEDO

En la plaza de Ópera, con vistas a la cúpula desconchada del Teatro Real, en un pequeño ático, luminoso y acogedor, en la terraza con dos cervezas muy frías y sin ganas de hacer nada, más que hablar de la vida, de sus ausencias, de la plenitud, del vacío de la existencia, de lo que se va perdiendo cuando lo ganas todo, dos viejos amigos…

– Todo está organizado en torno al miedo – rompe el silencio hipnótico H5

– Vivimos en pareja por miedo a la soledad – Z6

– Trabajamos por miedo a la indigencia – H5

– Nos hacemos analíticas y todo tipo de pruebas de diagnóstico precoz por miedo a la enfermedad – Z6

– Hacemos dietas, vamos al gimnasio y a la clínica de medicina estética por miedo a no gustar – H5

– Escondemos a los ancianos en residencias por miedo a la vejez – Z6

– Tenemos ejércitos por miedo a la guerra – H5

– Desde la niñez, hacemos lo que sea necesario por pertenecer a un grupo; sentir que quieren estar contigo, jugar contigo, divertirse contigo, follar contigo, beber contigo, trabajar contigo, se convierte en el principal objetivo – Z6

– Vamos creciendo y todo sigue el mismo guion; como empresario pago bajos salarios por miedo a descapitalizarme; como inversor, cualquier noticia me espanta por miedo a perder lo invertido; como político, me dejo el alma con tal de que mis votantes no pierdan la confianza en mí, no vaya a quedar fuera de la lista y tenga que volver a ser ganado doméstico, hasta el cuello de mierda y deudas. – H5

Va cayendo el sol y la noche galopa por el viejo barrio de los Austrias; en oriente anochece antes y, desde la terraza del ático de Z6, comienzan a verse las primeras estrellas pintadas de negro por la atmósfera viciada de la urbe.

– Las emociones, como el miedo, el cerebro las convierte en sentimientos que podemos razonar, pero ¿cómo pasa una reacción física del cuerpo, a convertirse en una imagen mental? – se pregunta Z6 mientras sirve una cerveza a H5

– Esa pirueta, más propia de la magia o de la alquimia, que de la ciencia, se le atribuye al compañero que estamos empapando en alcohol; es decir, al cerebro, en concreto a ciertos recursos físicos y químicos llamados neuronas – H5

– Es evidente, que para que esa pirueta de la que hablas, que el cuerpo físico albergue experiencias mentales, tenga lugar, es imposible que el cerebro lo haga solo; cuando un órgano genera la reacción química que acabará siendo una imagen mental que nos causará miedo, placer o hambre, tiene que haber infinidad de intermediarios, sistema circulatorio, endocrino, nervioso… Más, los miles de millones de bacterias, fundamentales para nuestra supervivencia, para las cuales nuestra mente no sirve absolutamente de nada, ya que funcionan completamente al margen de nuestra capacidad de razonar, ¿da miedo eh? – Z6

H5 mira a su amigo mientras su mente es inundada por las imágenes recientes de su ruptura con X3. Está hipnotizado, no puede salir del bucle, X3 haciendo las maletas con las que se iría para siempre; X3, dos años atrás, sonriendo en la terraza de un café de Estambul con la espectacular mezquita azul a su espalda…

– ¡Hola! – Z6 saca a su amigo del trance – ¿Dónde te habías ido? –

– No me la saco de la cabeza, nunca pensé que pudiera echar tanto de menos a alguien, tengo miedo a no volver a enamorarme, a quedarme solo de por vida, no sé. Han sido muchos años viviendo juntos, menos mal que ahora con el trabajo, el volver a dar clases en la facultad, el contacto con los alumnos y las reuniones del departamento, me mantienen alejado de casa que es donde más me ahogo con su recuerdo – H5

– Prueba este queso, está increíble – Z6 ha preparado unas tapas para cenar – Yo lo pasé muy mal con el divorcio, además estaban los críos por medio, acuérdate que ella se enrolló con un australiano y se fueron a vivir a Sídney, un drama tremendo, pero bueno, acabé convirtiéndome en un psicópata; para sobrevivir me especialicé en apagar todos mis sentimientos. Ahora vuelvo a permitirme sentir al cien por cien, sin miedo, en libertad ¡Pruébalo! –

– Para mí es muy pronto aún, sólo han pasado un par de meses, todavía no puedo ser libre, tengo miedo a sentir porque el dolor y la ansiedad, de momento, ganan la partida a todos los demás. Pero bueno, tráeme una cerveza para ir perfeccionando el camino hacia conseguir una mente de psicópata de la cual se hayan amputado todos los sentimientos. – H5

– Tienes que actuar como lo haría una bacteria, como lo hacía la vida antes de ser consciente de sí misma. Hay una inteligencia bacteriana no manifiesta, oculta en nuestro interior, escondida, recóndita, que resuelve los problemas de la lucha por la vida, sin miedo ni ansiedad, esta inteligencia no explícita lo resuelve todo de manera sencilla y económica y, ni nos enteramos. Luego hay también una inteligencia explícita, manifiesta, cartografiada y mental, con la que convertimos emociones en sentimientos, y que los problemas de la lucha por la vida, como el tuyo ahora con el recuerdo de X3, los resuelve de maneras muy complejas y costosas, con todo tipo de barroquismos sentimentales, estrategias múltiples y, en definitiva, con un enorme coste para la propia vida, tu vida – Z6

– ¿Quieres decir que las bacterias no malgastan energía sintiendo miedo? – H5

– Así es, viven sin más, probablemente como nosotros antes de ser expulsados del Paraíso, es decir, de la inconsciencia. Cuando Eva, o Adán, vete a saber cuál de los dos fue el capullo que dio el primer mordisco a la manzana, por su torpeza, convirtieron en seres conscientes a toda su descendencia, el programa que activaron fue el de convertirnos en máquinas de guerra, cuya actividad neural dibuja de manera exhaustiva los objetos diana y sus asociaciones en mapas. Las imágenes que constituyen nuestra mente, de la que somos esclavos, son el resultado de esa actividad neural perfectamente regulada, y domesticada, que transmite dichos patrones al cerebro… – Z6

H5 se ha levantado y pasea intranquilo de un lado a otro de la terraza con el teléfono en la mano, desea llamar a X3, pero sabe que no servirá de nada, no le contestará, y si lo hace será para herirlo. Z6 sale al paso y lo invita a que ponga música, creo que un poco de jazz nos sentaría realmente bien, suena Cannoball Adderley, el saxo se mete por todos los rincones y ablanda las aristas de la mente estresada de H5 que consigue soltar el teléfono y salir del tsunami de imágenes de X3, baila en la terraza con una cerveza en una mano y un trozo de jamón ibérico en la otra

– ¡En otras palabras! Y escucha con atención porque de aquí viene que todos seamos esclavos del miedo y toda su banda de sentimientos asociados… – Z6

– Los neurólogos sois un poco como los psiquiatras, estáis bastante mal de la cabeza ¿no? – H5 interrumpe a Z6

– Sí, yo me hice neurólogo por el miedo a la demencia que padecieron mi padre y mi abuelo, pero escucha, no me líes, que esto te va a servir, ya verás. Los patrones mapeados neurobiológicos se transforman en acontecimientos mentales a los que llamamos imágenes. Y cuando estos acontecimientos son parte de un contexto que incluye sentimientos, como el miedo, y la perspectiva del yo, entonces, los convertimos en experiencias mentales, es decir, los hacemos conscientes y de ahí nuestro eterno desasosiego y terror a la entropía, al recuerdo de X3, etc.– Z6

– ¿Quieres decir que los procesos mentales, de los que estamos tan orgullosos, se basan en fríos acontecimientos bioeléctricos que se producen en los circuitos neuronales? ¿Que mi tormento es pura electricidad? – H5 ha pinchado a Tina Brooks y su potente saxo comienza a relativizarlo todo.

– ¡Correcto! Los sentimientos que nos hacen humanos y nos distinguen, en principio, del resto de especies de esta esquina del universo, deben su existencia al hecho de que el sistema nervioso tiene contacto directo con nuestras entrañas y vísceras. El sistema nervioso literalmente toca el interior de nuestro organismo en toda su extensión y, a su vez, aquel es tocado por este. La total exposición de nuestro interior al sistema nervioso y el acceso directo de este a aquel, son el origen del miedo, y las características únicas de la interocepción, es decir, de la comunicación con nuestras propias vísceras – Z6

– ¿Qué puede dar más miedo que tener acceso directo y constante al funcionamiento de nuestras vísceras, sobre las que no tenemos ningún control y, en las que el mínimo desequilibrio puede provocar dolor, ansiedad, o una horrible enfermedad que acabe con el cese de la vida? – H5 habla mientras observa su rostro reflejado en la pantalla del móvil. – ¿Narciso tendría miedo de su belleza? A mí, el recuerdo de la belleza de X3 me paraliza; como respondió Jung en la entrevista que le hicieron a los 84 años, en su casa del lago unos meses antes de morir, a la pregunta de cómo mantenía la alegría y las ganas de vivir e iniciar proyectos a su edad, y la respuesta fue simple, no mirando atrás, cuando miras atrás quedas paralizado, hay que vivir cada día como si fueras a vivir siglos y no permitir que la mente viaje al pasado.

– Cada vez me cuesta más definirme a mí mismo ¿Ves la cúpula del Real? ¿Ves mi rostro? Hemos de imaginar el afecto como el universo de nuestras ideas transmutando en sentimientos. ¡La consciencia es un puente entre el instinto y la razón! – H5 choca su jarra de cerveza con la de Z6, brindando

– El afecto, en todas sus formas, incluyendo a aquellas personas que están enamoradas del miedo, puede alterar el tiempo que permanecen las imágenes en la mente y la nitidez con las que estas se perciben. El afecto lo modifica todo, es como la gravedad en el espacio, todo lo deforma a su antojo. – Z6 pone sobre la mesa una bandeja de galletas con marihuana – La relajación de fibras musculares o la contracción de un órgano concreto, son las acciones que al final, al margen de toda tu parafernalia y oratoria grandilocuente, son las que generan la creación de sentimientos como el miedo, la paz, la alegría o la desesperación. – le ofrece una a H5 – Te sentará bien, a mí me lo recomendó el psicólogo cuando me divorcié.

– ¿Estás seguro? Llevo años sin fumarme un porro – H5

– No tiene nada que ver, además llevan una dosis muy baja de THC – Z6

– ¡Vale! Si me lo recomienda un médico, ¡Amén! – H5

Generalmente la relajación implica placer y la contracción malestar. Yo por ejemplo ahora estoy contrayendo la vejiga para no mearme encima y eso me genera malestar. Pero soy consciente de que tanto el dolor como el bienestar que siente mi organismo comienza a mayor profundidad que los órganos y los músculos. Comienzan, como sabes, con las moléculas y receptores cuyas acciones transforman tejidos, órganos y sistemas de ese organismo que siente. – Z6

– Es decir, un bucle infinito sobre el que tenemos la ilusión de poder controlar lo que dentro de él y a su alrededor acontece. Un agujero negro, la explosión de una supernova, somos lo indefinido y la matriz de la definición. – H5

– ¡Muy poético! – Z6

– Es la galletita – H5

– En resumen, la naturaleza nos proporciona tanto alarmas de incendio como mangueras para apagar el fuego. Una indicación de que la naturaleza ha ido perfeccionando esta estrategia es el reciente descubrimiento, en el sistema nervioso central, de controles para las respuestas inmunes. Estos controles están dispuestos en el diencéfalo, un sector del sistema nervioso central situado debajo de la corteza cerebral y por encima del bulbo raquídeo y la médula espinal. Esta región, encargada del sistema inmune, se conoce como hipotálamo, un famoso director de orquesta del sistema endocrino que regula la mayoría de las hormonas del cuerpo. – Z6

– O sea, que el sistema inmune trabaja con la complicidad del sistema nervioso para salvarnos la vida sin pedirnos ayuda a nosotros, los supuestos controladores conscientes de nuestro destino. – H5

– A veces el saber popular vence a la laboriosa ciencia; volviendo a los sentimientos, como el miedo que tanto nos afanamos por dominar, cabe recordar que su poder viene del hecho de que están presentes en la mente consciente, técnicamente hablando, ¡sentimos porque la mente es consciente y somos conscientes porque hay sentimientos! – Z6

– ¿Y tú qué piensas? ¿Qué la evolución introdujo los sentimientos para que fuéramos conscientes del dolor, o del placer? – H5

– Desde el punto de vista de la supervivencia, seguro que, para ser conscientes del dolor, del miedo, del hambre y así desarrollar acciones que nos aliviaran y volvieran más fuertes e independientes. – Z6

– Una pena, la evolución parece que nunca tiene en cuenta el lado hedonista de la vida, el placer por el placer. Somos el resultado del triunfo de lo apolíneo sobre lo dionisiaco – H5

H5 termina con la última galleta, ventila media cerveza de un trago y se sienta en la barandilla de la terraza, con los pies colgando sobre el vacío.

– ¡No juegues! Hay siete pisos, no me jodas la noche que estoy muy relajado – Z6

– ¡Tranquilo! Ni voy a soltarme, ni voy a caerme, sólo quería sentir unos segundos la fragilidad de la vida, el miedo a perderla o la indiferencia a que eso pase – H5 vuelve a la terraza, Z6 respira tranquilo.

– La única manera de superar el miedo es tener el valor de exponerse a él; vivirlo, aguantar su ardor hasta que desaparezca y así poder ser libre.

 H5 se despide de Z6, sale del ático, son las dos de la madrugada, le apetece caminar, llega al Templo de Debod, se tumba sobre el césped y contempla las escasas estrellas que las luces de la ciudad le permiten observar.

– El hidrógeno, el helio y el litio fueron sintetizados a los doscientos segundos de existir el universo en el que vivimos, son las sustancias primordiales, de núcleos atómicos sencillos, el del hidrógeno, el más abundante, tiene un solo protón combinado con uno o dos neutrones; el helio y el litio tienen núcleos de dos y tres protones respectivamente – a H5 le vienen a la memoria ráfagas de la última clase que impartió en la facultad, mientras deambula por las calles de Madrid, de la ciudad que no duerme.

– Si el universo tiene trece mil setecientos millones de años, doscientos segundos es realmente un suspiro, la vida en la tierra lleva sólo unos tres mil ochocientos millones de años, unos mil millones de años, tras la formación de la tierra… – esa última clase le viene a la cabeza una y otra vez. H5 se encamina hacia Malasaña, llama a la puerta del Louie–Louie, está cerrado, pero sabe que están dentro; aparece por la mirilla el ojo derecho de T2, que le reconoce e inmediatamente abre la puerta.

– No sabía si os iba a pillar – H5

– Por los pelos, como hoy ha pinchado el Profe nos hemos quedado un poquito más, tomando la última ¿Qué te pongo? – T2

– Ponme un Flor de Caña con un chorrito de limón – H5

– Te noto raro ¿vas colocado? – T2

– ¡No!, bueno, sí; he quedado con Z6, ¿le conoces no? – H5

– ¿El médico zumbado con el que vienes cuando pincha Quintana? – T2

– ¡El mismo! Pues he estado en su casa cenando y nos hemos comido, de postre, unas galletas hechas con marihuana. Y el pedo te sube lento pero no veas, como llevo años sin fumar, llevo un ciego importante, pero bueno, es suave y agradable, me podría acostumbrar a esas galletitas.

– Tú, a todo lo que coloca de alguna manera, te acostumbras con mucha facilidad – T2

– ¡Eh! Que llevo años a punta de cerveza y siendo un ciudadano modelo – H5

– ¡Ya, ya! Un modelo para ir de cabeza al infierno – T2

– Bueno, ya veo que vives en el pasado, ¿dónde están estos, abajo? – H5

– Sí, baja tú, yo me quedo haciendo caja que tengo ganas de irme ya – T2

Una mesa de billar americano y unos viejos amigos son un plan perfecto para rematar la noche.

Ha quedado en el Ateneo con V3, la arquitecta que escribe poesía. No son buenas ni sus poesías ni sus proyectos, por eso ha abierto un bar en Huertas que le mantiene entretenida mientras se curte y busca una pareja, una oveja negra de buena familia, a ser posible artista maldito, que le vaya comiendo, lentamente, su aburrida y menguante fortuna. Suben al piso de V3, hacen el amor, bajan a su bar, se toman un Dray Martini y se despiden hasta la siguiente cita de consolación.

– Puede que el mundo tridimensional que experimentamos no sea más que una sombra del mundo real, que, en realidad tiene diez u once dimensiones. Cuando nos movemos en las tres dimensiones del espacio es, en realidad nuestra verdadera identidad moviéndose en diez o en once dimensiones. Cuando caminamos por la calle, nuestra sombra nos sigue y se mueve con nosotros, salvo que la sombra existe en dos dimensiones. Del mismo modo quizá nosotros seamos sombras tridimensionales, pero nuestra verdadera identidad se esté moviendo en diez o en once dimensiones– H5 recuerda sus clases en la Complutense, le gustaba ser profesor, observar las caras de asombro de los estudiantes de primero, cuando les hablaba de su obsesión, la cosmología, Einstein, Georges Lamaître, Kaku, Hawking, Paul Dirac, Arno Penzias, Robert Wilson…  Qué pena no haberse convertido en un divulgador de la ciencia, eso es lo que realmente le hubiera gustado ser, más que profesor aún, haber sido un iluminador de masas. Escribir sobre la vanguardia de la ciencia para analfabetos y muertos de hambre, subir el nivel de conocimiento de la clase obrera y así acabar con su indefensión y su polvorienta existencia.

Entra en El Cardamomo, bar insignia del corazón de Santa Ana, barrio en el que los guiris acaban bailando, al amanecer, desnudos y sin cartera. El camarero que atiende en la barra le conoce, sabe de su enfermedad y, por lo tanto, antes de servirle le pregunta si tiene para pagar, H5 le responde con un gesto inequívoco de, ponme lo que te pido chaval y, dicho y hecho, tiene frente a su pálido rostro una copa de Pampero con cola, no está mal para comenzar la tarde.

–El hipotálamo es capaz de ordenar al bazo que produzca anticuerpos para erradicar una infección que hemos adquirido; es decir, el sistema inmune coopera con el sistema nervioso para salvarnos la vida y nosotros ni nos enteramos. Increíble para la especie que se considera dueña de su propio destino y, por desgracia, del destino del resto de especies– le suelta H5 a un gitano que tiene sentado al lado en la barra del bar – Me lo explicó el otro día un amigo médico – el gitano le mira, se levanta y se va a la terraza interior a fumarse una pipa, le hace un gesto a H5 para que se acerque, en El Cardamomo mandan los gitanos.

– Que seas el primer gitano, al menos que yo conozca, que tiene un consultorio de psicología, no te autoriza a ir con esa chulería por la vida ¿no? – H5

– Me alegro de verte, hace mucho que no te pasas por la consulta ¿Todo bien? ¿Sigues tomando la medicación verdad? – S9

– Bueno, casi todos los días, cuando me apetece beber, lo dejo en suspensión, pero al día siguiente con la culpabilidad de la resaca vuelvo al tratamiento. –H5

– Si algún día quieres volver a dar clase, tienes que tomártelo en serio– S9

– Lo sé, X3 cada vez está más lejos de mi vida y de mis sentimientos que, tú me corriges si me equivoco, pero, según la ortodoxia actúan como centinelas. Siempre alerta, informan a la mente del estado de la vida dentro del organismo al que esa mente pertenece. Además, los sentimientos proporcionan un incentivo para que la mente actúe en consonancia con el signo, positivo o negativo, de sus mensajes. – H5

– Y los mensajes de tu mente cómo son ¿positivos o negativos? S9

– Hay de todo, pero abundan los negativos, por supuesto – H5

– ¡Bien! Eso indica que estás volviendo a la normalidad – S9

– Vale, perfecto, ¡que vaya bien Ray! ¡Nos vemos en el Paraíso! – H5

– ¡Ya te digo! Porque estamos en el infierno – S9

– ¡Cuídate! Te quiero – H5

– ¡Te quiero Ciao! – S9

En el Cosaco todo es directo, buena mesa junto a la chimenea, buen caviar, vino, pato Chéjov, vodka… La Plaza de la Paja es un lugar mágico, da entrada al barrio de las letras y las artes, al denostado y divino Lavapiés.

–  Viví aquí tres años, sí, justo detrás de la iglesia de la Virgen de la Paloma, curioso para alguien agnóstico como yo, pero bueno, es el centro de lo castizo, el origen de lo retro, a cinco minutos del Rastro; desde aquí puedes aspirar el humo de los gatos al evaporarse en las calientes tardes de agosto en Madrid– comenta H5 a su nueva amante

– No te entiendo – O7

– Cosas mías – H5

– Siempre cosas mías, cosas mías… ¿Cuándo cosas nuestras? – O7

– ¿Cuándo llevemos más de un par de semanas juntos? – H5

– ¡Vale! – O7

– La ciencia nos da la posibilidad de pensar en cómo se creó el universo y por extensión la vida, sin necesidad de un creador, de un demiurgo que fuera el comienzo de todos los comienzos, el que desde la nada generó el primer movimiento. Por la inestabilidad existente en el universo, entre la energía positiva que crea la materia y la energía gravitatoria negativa, un sinfín de universos pueden surgir de la nada de manera espontánea. Como la gravedad da forma al espacio y al tiempo, permite que el espacio-tiempo sea localmente estable pero globalmente inestable. En el Sistema Solar, por ejemplo, es estable, pero a gran escala la energía positiva de la materia puede ser contrarrestada exactamente por la energía gravitatoria negativa, por lo cual genera una inestabilidad que provoca la posibilidad de la creación constante de universos – H5 mira a O7, pero su mente está en clase, les habla a sus alumnos.

– ¡Hoooolaaaa! ¡Estoy aquí! ¡Estamos cenandoooo! – O7

– ¡Joder! ¡Perdona! Se me ha ido la cabeza, pensaba que estaba solo – H5

– Gracias – O7

– No, quiero decir, bueno, lo siento – H5

– No pasa nada, estoy acostumbrada a ser la mujer invisible – O7

– ¿Te gustan los comics? Yo soy coleccionista, luego te enseño – H5

– ¿Qué? – O7

– Como has dicho la mujer invisible – H5

– ¡Buaff! ¡Que tío más pirado! Me refiero a no ser vista por la persona que está conmigo; como tú ahora mismo – O7

– No, ya, sí, te entiendo; he tenido un día extraño y me siento raro. Tú, ¿estás bien? H5

– ¡De puta madre!, he conseguido una canguro gratis esta noche, así es que… ¡Quemo Madrid!

– Vale, vale ¿Quieres que vayamos al Louie–Louie, en Malasaña? – H5

– Bueno, no lo conozco, pero el nombre me mola. ¡Vamos!, confío en tu gusto – O7

– En la vida de una estrella como nuestro sol, cuando está llegando su final, la energía gravitatoria negativa comienza a aumentar, pero justo antes de que sea superior a la energía positiva de la materia, la estrella colapsa y se convierte en un agujero negro y los agujeros negros tienen energía positiva. Las estrellas y los agujeros negros no pueden aparecer de la nada, pero un universo entero sí, ya que no está sujeto al efecto local de la ley de la gravedad. Como hay una ley como la de la gravedad, el universo puede ser y será creado de la nada. La creación espontánea es la razón por la cual existe el universo. No hace falta invocar a Dios para entender las ecuaciones y poner un universo en marcha. Por eso hay algo en lugar de nada, por eso existimos – H5

– ¡Pero qué coño dices! ¡Tú, estás como una cabra! ¡jajajajaja!

– Te lo dije, soy un doctor de baja – H5 sale por donde puede, creía que lo estaba recordando, no era consciente de estar verbalizando sus pensamientos.

– ¿Eres médico? – O7

– No, doctor en Física – H5

– Ya, pues yo soy esteticista y trabajo en atención al cliente de Movistar… O sea, no sé si nos estamos compenetrando ¡jajajaja! Menos mal que el caviar y el vodka del Cosaco eran la hostia, porque si no ya me habría ido corriendo – O7

– Con esos tacones, no creo – H5

– ¿Qué pasa con mis tacones? – O7

– Nada – H5

– Haber quedado con una hippie intelectual en chanclas. Si te gustan los conejitos sofisticados, te quedas también con sus cabecitas. ¡Será cabrón el tío este! – O7

– Bueno, tranquila, nos estamos desviando – H5

– Ya te lo dije, es por la glorieta de Bilbao – O7

– Ya, no me refería a eso – H5

– ¡Qué pasa, T2! ¡Cómo va! ¿Pincha el Profe hoy verdad? – H5

– Ya lo oyes, como todos los martes – T2

– ¡Bien! Entramos con Apache de Link Wray, buen augurio – H5

Se despierta en casa de O7. Se despide de ella, que está teletrabajando en el salón, y se encamina a su revisión semanal con el psiquiatra. Como el brote le dio en mitad de una clase, lo tiene todo cubierto por la mutua de la universidad. El psiquiatra, a parte de recetarle la dosis que le mantiene con los pies pegados a tierra, también debe evaluar cuándo podrá volver a dar clase.

La entrevista es rutinaria, rápida y eficaz, está lejos de poder volver a trabajar, hay que tomárselo con calma. Entra en casa, se cambia de ropa y sale a correr. Vuelta, ducha y no sabe cómo enfocar el día, no sabe qué hacer con tanto tiempo.

– “Quizá nuestro universo sí tuvo un principio, como se menciona en la Biblia, pero puede que esté habiendo big bang todo el tiempo, según la teoría de la inflación, y se esté creando un baño de burbujas cósmicas. Quizá estos universos se estén expandiendo en un terreno de juego mucho mayor, un Nirvana del hiperespacio. Así, nuestro universo tuvo un principio y es una burbuja tridimensional flotando en un Nirvana de once dimensiones (Teoría de Cuerdas). Un espacio mucho mayor, en el que surgen continuamente otros universos. De esta manera, la idea del multiverso nos permite combinar la mitología de la creación del cristianismo con el Nirvana del budismo en una única teoría compatible con las leyes físicas conocidas.” H5 repasa los apuntes que preparó para impartir lo que parecía una clase más y que, sin embargo, se convirtió en la última clase del año – ¿Serán estos apuntes los de la última clase que daré en mi vida? – Se pregunta H5 deambulando por la casa, pasea de habitación en habitación como un lobo enjaulado. – ¿Cuánto tiempo tendré que aguantar esto? La medicación me deja espeso, no puedo escribir, o al menos nada interesante… –

Suena el teléfono, es Z6, le invita a comer. Salvado por la campana. Ya está a punto de salir cuando le llama de nuevo Z6, le han llamado de la clínica, hay una urgencia y tiene que ir. Se disculpa y lo emplaza para verse el próximo fin de semana. Cuelga el teléfono y una profunda decepción inunda su mente, se siente fatal, siente miedo, no cree que pueda aguantar así mucho tiempo sin comenzar a hacerse daño de nuevo, a autodestruirse. Decide tomar las riendas y no dejarse arrastrar por ese amasijo de sentimientos que nublan su razón. Sale de casa, coge el metro y se baja en la Complutense, entra en la facultad, en el departamento; algo va mal, parece que nadie se acuerda de él y es acompañado por un vigilante de seguridad a la puerta de la facultad. Le tiembla todo el cuerpo, coge un taxi y va directo a la clínica de Z6 que, menos mal, le reconoce pero no se comporta como él espera, no le trata como a un viejo amigo, sino como a un paciente, cuando intenta abrazarlo Z6 con cara de susto pide a una enfermera que le ayude, le tumban en una camilla y le inyectan un tranquilizante, Z6 le pregunta si quiere que llame a alguien, algún familiar, su pareja; H5, perdido y más asustado de lo que había estado en su vida, le pide que llame a O7; pasados unos minutos regresa Z6 y le comenta que O7 le ha dicho que ya le ha cambiado a tarifa plana con datos ilimitados y que el móvil de regalo le llegará en dos o tres días. – Pero ¿Va a venir? – le pregunta H5 a Z6

– Pues, no creo, ya que el teléfono que me ha dado es el de atención al cliente de Movistar, no se habrá confundido de número – Z6

H5, por un momento observa su cuerpo flotando por la habitación para pasar a ser el que flota por la habitación y contempla su cuerpo tumbado en la camilla. Vuelve en sí, junto a él una enfermera evalúa sus constantes. Le pregunta si se toma la medicación con regularidad, si tiene alguien que se ocupe de él, si tiene…

– Tengo miedo, un miedo frío y profundo, lo siento muy dentro, es como un eco que emerge desde mis vísceras y se extiende por todo mi ser ¿Puede darme algo para eso? – H5. La enfermera le mira y desaparece tras la cortina.

  • Portada del genial Pedro Gaston @gaston8676

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