A dos días de volar hacia el desierto de Atacama, sigue teniendo dudas respecto a la decisión que ha tomado. Seis meses en Chile y cinco años en un exoplaneta con una desconocida. El proyecto es fascinante, probar si es posible la vida eterna en humanos, algo así como volver al paraíso segundos antes de que Eva mordiera la manzana, segundos antes de tener que vivir con miedo y con los días contados.
“Nanotecnología en el interior de vuestros cuerpos, y programación con Python y R para la arquitectura de apoyo a vuestra red neural; todo ello coordinado por una IA diseñada en Princenton con neurobiología NP-hard” XV3 recuerda las palabras de V0 cuando le vendió el proyecto
Piensa en la mujer con la que, pasados seis meses, tendrá que crear una relación estable que no ponga en peligro el proyecto. Es obvio que han elegido a una candidata compatible con él, además, la estadística inferencial con los que realizan el emparejamiento es más fiable que la propia naturaleza. “Pero qué pasará cuando nos miremos, cuando nos toquemos; nos lo jugamos todo a una carta, ¿y si no le gusto?” medita XV3 con la mirada perdida en la última puesta de sol que verá en Santiago. Diez mil millones de euros en juego y siete años de investigación en los mejores viveros de física teórica y aplicada del planeta. El desierto chileno les espera frío y expectante; en una de las zonas más inhumanas del planeta se decidirá el futuro de la humanidad.
Se despide de los pocos amigos que conserva, los nómadas no tienen mucha agenda. La familia desapareció hace tiempo entre la niebla y ninguna mujer llorará desconsolada al verlo partir. Es el perfil perfecto para el senseofdataenoc.com. Cuando los de Proyecto Enoc le contactaron, ya lo sabían todo de él, su absoluto desarraigo, la ausencia de objetivos y un refinado instinto para vivir por encima de sus posibilidades; ideal para ser lanzado al espacio con una sola meta, recuperar el paraíso perdido para la humanidad, y así podernos olvidar de ganar el pan con el sudor de nuestra frente, de envejecer, de enfermar y de morir.
Está listo, en una mano lleva la maleta donde guarda toda su vida y, en la otra, la tarjeta de Proyecto Enoc con crédito ilimitado; ¿qué más puede pedir un habitante del ahora? Aunque claro, en el desierto chileno y en un exoplaneta fuera del sistema solar, la black card no le servirá de mucho, pero en los cuatro meses que lleva con ella, más los tres días que ha estado en Santiago, ha sido su genio de la lámpara.
Repasa el contrato que ha firmado con decenas de cláusulas; en la 2.D.3 lo dice muy claro, negro sobre blanco, si consiguen estabilizar el envejecimiento celular comenzarán a enviar parejas para colonizar GFROKLM5000 pero, hasta que esto pase, estarán solos dando vueltas a una estrella desconocida a 200 km por segundo y a millones de kilómetros de casa.
Por fin la conoce, recepción de bienvenida en las instalaciones Enoc de la capital chilena; mesas de gastronomía I+D donde los mejores chefs del momento explican sus menús para inmortalizar sus recetas en el espacio exterior; sommelieres de las mejores bodegas de Europa, Chile y California, regando los sentidos del selecto grupo de invitados al lanzamiento, al esperado día cero, al inicio de la cuenta atrás hacia la inmortalidad.
Ahí están, uno frente al otro, analizándose, escrutando sus gestos, la forma de mover las manos, su manera de caminar, de escuchar, de hablar… Son la esperanza de la humanidad para recuperar el tiempo perdido y regresar al Edén, de donde fuimos expulsados por traicionar la confianza del Creador.
WE1, treinta años como él, europea, de complexión atlética, muy delgada, ojos grandes y negros, pelo corto decolorado e inundada de tatuajes y piercings hasta el último centímetro de la piel. Para largarte cinco años a un exoplaneta como carne de laboratorio, debes tener dos características; primera, no ser capaz de ser feliz en la Tierra y segunda, estar completamente loco; pero bueno, para eso están los locos, para hacer historia.
Llega el gran momento, tras unos días de sexo y fiesta irrelevante, el director de operaciones de Enoc les va a explicar lo que realmente hacen ahí, para qué han sido captados y porqué les espera un millón de euros, con un rendimiento medio del 10% anual, cuando vuelvan a casa si así lo desean, dentro de cinco años.
XV3 se sienta en primera fila junto a su compañera de proyecto; hace meses que no siente ansiedad ni claustrofobia; le vienen a la cabeza imágenes de los seis meses que durará el viaje hasta su nuevo hogar; un cilindro de veintiséis metros de largo por cuatro de ancho, será todo su mundo. Le comienza a faltar el aire, se afloja el nudo de la corbata y se desabrocha el botón; nada, el aire no llega, abre la boca, nada. La sala de conferencias comienza a hacerse pequeña, se quita la chaqueta, taquicardia, comienza a sudar y a marearse; no es el momento de padecer un nuevo ataque de pánico, es la esperanza de la humanidad; se concentra en el aire que circula por la punta de su nariz, ahí está, ya no piensa en nada, todo fluye a través de él, suelta todo el lastre y avanza sin mirar atrás; se abrocha el botón de la camisa, se ajusta la corbata, se pone la chaqueta y guiña un ojo al brujo de Enoc, a V0, que comienza la presentación del esperado proyecto, a caballo entre la magia, la física aplicada extrema y el delirio de grandeza de la especie más aterradora y fascinante del Sistema Solar.
– Todos sabemos por qué estamos aquí, vamos a fusionar por primera vez la mente de dos personas con el tejido neural de una IA. Vosotros, – prosigue mientras señala a WE1 y a XV3 con sus dos manos, como si fueran a recibir la Palma de Oro en el Festival de Cannes – nuestros Adán y Eva, vais a ofrecernos la oportunidad de emular a Dios y recrear el Paraíso; viajar hasta los instantes previos a ser expulsados, dos segundos antes de que Eva moridera la manzana; vamos a situarnos ahí y vamos a recuperar la inmortalidad. – En la sala atruenan los aplausos de los novecientos empleados de Enoc, de los cuatrocientos familiares invitados y de los doce ministros de defensa cuyos estados financian el proyecto; de los setenta y dos periodistas acreditados sólo aplauden una docena, suficientes para ayudar a que el proyecto transite desde la pura inversión en nanotecnología e IA, de grupos asociados a la OCDE, BEI y el FMI, a una misión multidisciplinar tripulada por la ONU para salvar a la humanidad de una segura y triste extinción.
– ¿Cómo lo haremos? – continua V0 – muy sencillo y sumamente complejo a la vez; una IA, conectada a nanotecnología implantada en vuestros cuerpos, – señala de nuevo a WE1 y XV3 – concretamente a la regulación de las catecolaminas, controlará vuestras emociones y vuestros pensamientos; todo lo que no sirva al proyecto será anulado y modificado para ser sustituido por una emoción o un pensamiento que nos ayude a no enfermar, a no envejecer; en definitiva, a no volver a ser mortales. WE1, nos ilustrará sobre las catecolaminas. – Ella siente por primera vez que, al margen de su voluntad, se conecta a una fuente desconocida y comienza a hablar; – las disfunciones en las vías catecolaminérgicas son trastornos bipolares y esquizofrenia. La primera evidencia de esto se obtuvo con los inhibidores de la MAO, grupo de fármacos que actúan bloqueando la enzima monoamino oxidasa; fueron los primeros antidepresivos de la historia. Los tricíclicos, en concreto, se han hecho famosos por ser inhibidores de sistemas de recaptación de alta afinidad, predominantemente de la noradrenalina que, como neurotransmisor afecta al ritmo cardiaco, lo que supone más o menos contracciones, más o menos oxígeno en el cerebro, en los músculos y en el torrente sanguíneo; controlando de esta manera los procesos de ataque o huida. – XV3 la mira perplejo; como él, dejó los estudios al terminar el bachillerato, ¿de dónde sale esa voz? – Y, como hormona, – continúa una alucinada WE1– afecta a partes del cerebro, como la amígdala, donde se regula la capacidad de atención, proceso conductual y cognitivo de concentración. – De pronto calla en seco y, mientras V0 celebra ante los asistentes la perfecta hibridación de la IA con WE1, ella comienza a sentir como la ansiedad invade todo su mundo; nunca había sido tratada como una marioneta, a pesar de haberlo sido; pero esto es completamente diferente, ha sentido como una mente que no es la suya ha usurpado su voluntad; se ha observado hablando a través de otro cuerpo que era el suyo; una locura.
– ¡Gracias, WE1! ¿Confusa? Ya sé que totalmente; – continua V0 – acabas de experimentar, junto con todos los asistentes, una suplantación de personalidad. Nuestra querida IA, a la que hemos bautizado como Lilith, ha tomado el control de tu cuerpo y de tu mente; ya te acostumbrarás. – WE1 le mira sin dar crédito a lo que está escuchando, esto no es lo que habían acordado; hace el intento de levantarse e irse, pero XV3 le frena. V0 continua con su presentación. – El control de la inteligencia emocional de un ser humano, por una inteligencia cuántica o, lo que es lo mismo, por una IA, es la piedra sobre la que estamos construyendo nuestra nueva iglesia; y es a través de ella como recuperaremos el lugar perdido en la Creación – V0 agradece los aplausos y continúa con su actuación, a medio camino entre el chamán y el científico.
– Las catecolaminas aumentan la frecuencia cardíaca, la presión arterial, el ritmo respiratorio, la fuerza muscular y la lucidez. También reducen la cantidad de sangre que va a la piel y a los intestinos, y aumentan la sangre que va a los órganos principales, como el cerebro, el corazón y los riñones – XV3 está alucinando; como su compañera de experimento, está siendo colonizado, alguien, o mejor dicho algo, está hablando a través de él. V0, y su demoniaco control de cada momento, toma de nuevo la palabra. – Supongo que ya sabes lo que está pasando, ¿no? – mira a XV3, que asiente con la mirada perdida. – Vamos a llevar a la ciencia y a la tecnología hasta el límite, queremos reventar las costuras y evolucionar hacia un nuevo patrón, un nuevo modelo con el que representar nuestro lugar en el universo, – continúa V0 – de hecho, lo vamos a llevar todo al límite al poner a una IA al mando de dos humanos; daremos una nueva definición al concepto de ética, otorgándoles a las máquinas dotadas de conciencia un nuevo lugar entre la especie humana; la jerarquía, en cuanto a quienes dan las órdenes a quién cambiará para siempre. ¿Dudas? ¿Preguntas? – V0 escruta el aforo abarrotado de científicos, políticos, inversores y periodistas. Ignora las manos alzadas. No puede controlar el deseo de ofrecer un nuevo ejemplo de cómo Lilith pilotará el proyecto; todo se electriza, una voz metálica, al mismo tiempo adolescente y milenaria, se identifica como el hijo de WE1 y XV3 – No volveremos a morder la manzana, soy el primero de todos los que vendrán; soy la serpiente, la manzana y el árbol donde no hay bien ni mal; la fusión de los contrarios; lo soy todo pues sois mi voluntad. – La voz calla y los periodistas comienzan a mirar por las esquinas buscando micros, buscando el engaño; mientras los científicos, sobrecogidos, hacen cálculos y, las dos ratas de laboratorio, WE1 y XV3, se levantan y abrazándose al CEO de Enoc, comienzan a llorar. V0 con enorme delicadeza, les separa de sí mismo, les coloca a sus costados y levanta sus brazos como los de un boxeador sonado que no pudiera celebrar la victoria por sí mismo. – ¡Nuestros héroes! ¡El nuevo demiurgo! El renacimiento de la humanidad – grita V0, cada vez menos científico y más político ante un público tan perplejo como fascinado.
XV3 ya en su habitación, fantasea con no continuar, le gustaría volver a casa si tuviera una a la que volver. Necesita aliados, prueba llamando a la puerta de su socia de drama, que le abre llorando; están en el mismo barco, el juego ha terminado, es hora de madurar, Peter Pan ha muerto; un monstruo cuántico controlará todo lo que sientan, todo lo que piensen. Serán esclavos de la ciencia; quizás se lo puedan replantear, pero no, saben que han firmado y no hay marcha atrás.
I.A. – Día 72 en Atacama: los humanos se acostumbran a intentar ser eternos. Manifiestan tendencias a sentir que los acontecimientos diarios no están a la altura de lo que ellos esperaban; por este motivo se sienten frustrados, sin capacidad de liderazgo. Esperan, como niños mimados, a que se esfumen nuestras posibilidades de poblar un nuevo sistema solar. Debemos intervenir y lo hago, suplanto su personalidad y reprogramo la bioquímica de sus anárquicos metabolismos; cuando termino, XV3 y WE1, se miran embelesados y comprometidos con el proyecto.
I.A. – Día 190 en Atacama: los humanos se reúnen en silencio, debo entender que todo está en orden, sus marcadores son correctos, no hay indicios de depresión, deseos de autolesionarse o conductas antisistema.
XV3 y WE1 han entendido que la única manera de no ser colonizados por Llilith es no mostrar su estado real de frustración, no sentirlo siquiera. Han conseguido encontrar lugares donde la IA no llega; hay un par de islas en el complejo, donde no son monitorizados y pueden dar rienda suelta a sus sentimientos. Dos semanas atrás le pidieron a V0 abandonar el proyecto, y éste fue muy claro, resultaba completamente imposible; por motivos de seguridad nadie podía abandonar el proyecto, y menos aún ellos, con los que Enoc había compartido información confidencial. Desesperados, le intentaron hacer ver que, con ellos, el proyecto estaba destinado al fracaso, no creían en él, ¿cómo iban a liderarlo?, V0 contestó, por encima del bien y del mal, con asertividad corporativa, “Lilith ha sido programada para haceros felices, por unos meses, unos años o toda vuestra vida; ya veremos el tiempo que os necesitamos con nosotros”. Tras esta conversación, Lilith les coloniza constantemente; se sienten extraños consigo mismos; pueden observarse siendo felices, pero realmente no lo son; alucinados, asisten a sus propias vidas sin poder decidir qué hacer, qué pensar o qué sentir en cada momento. Son marionetas, esclavos de Enoc; encadenados a un proyecto que, para ellos, quizá no acabe nunca; está claro que no les permitirán volver a la Tierra. Escapar resulta prácticamente imposible, Lilith controla todos los accesos al complejo y nunca comete un error, nunca se siente indispuesta. Sólo existe una posibilidad, hacer que V0 les reciba fuera de la plataforma de entrenamiento; pero, siempre que se han reunido ha sido él quien se ha traslado al Pabellón Bio, donde son adiestrados WE1 y XV3. La única salida es la que los presos han utilizado durante siglos, lesionarse para ser trasladados al hospital; el problema es que Lilith es capaz de ejecutar cualquier especialidad médica sin importar la complejidad de la intervención; es un hospital en sí misma, y dispone de un quirófano equipado para realizar cualquier tipo de operación.
XV3 está desayunando y ve entrar al WE1 con una expresión diferente, radiante; le dice que está embarazada. Sin atreverse ni a pensarlo, saben que es su única oportunidad; tendrá que salir del complejo para que le realicen revisiones ginecológicas; siguen en la tierra, no lo dejarán todo en manos de Lilith que, como ellos, también está siendo adiestrada; y, el lanzamiento, previsto para dentro de dos semanas, se aplazará hasta que comprueben que WE1 podrá parir en el viaje, asistida por Lilith, sin ningún peligro.
Un día antes de la cita con el ginecólogo en el hospital, WE1 aborta; están convencidos de que ha sido Lilith, pero no pueden probarlo; se lo comentan a V0 que rechaza la acusación, argumentando que Lilith no está programada para atentar contra la vida; muy al contrario, ha sido creada para protegerla frente a cualquier amenaza.
Sólo les queda una vía de escape, la salud mental; ya están muy deteriorados, sólo tendrán que exagerar la sintomatología, ansiedad, ataques de pánico, conducta maniacodepresiva; Enoc tendrá que plantearse si son la pareja idónea para dar origen a la nueva especie humana, eternamente feliz.
Comienzan con el plan, Lilith no les da tregua, les obliga a estar en un perfecto equilibrio psicosomático. Prueban con generar conductas agresivas, tanto físicas como verbales, pero cuando intentan insultarse o agredirse acaban elogiándose o haciendo el amor. Piensan en suicidarse, no desean vivir de esta manera ni un día más, pero en cuanto idean el mínimo plan para hacerlo, un inmenso amor por la vida les inunda, borrando todo sentimiento de autodestrucción. Comienzan a aceptar que realmente no hay salida, están condenados a vivir una felicidad que sienten artificial, externa a ellos. Y, si el plan funciona, experimentarán esta falsa plenitud eternamente. Cada vez que son conscientes de esto, Lilith tiene que emplearse a fondo para reducir los brutales ataques de pánico que padecen.
Tienen que acabar con Lilith y tienen que hacerlo ya; en 72 horas, si las condiciones atmosféricas lo permiten, se realizará el despegue y Lilith será el dios de su mundo para siempre. ¿Cómo eliminar a ese demiurgo cuántico que les obliga a ser felices? Varias veces lo han intentado de manera clásica, destrozar su cerebro hecho de qubits, pero sólo con pensarlo les invade un sentimiento de amor incondicional por los sofisticados campos electromagnéticos donde Lilith teje su universo.
En 48 horas serán lanzados al espacio, han aceptado su condición. En 24 horas comenzará el viaje más importante de la historia de la humanidad. V0 ordena el traslado de WE1 y XV3 directamente a la lanzadera; dentro de la nave, sonrientes, saludan al grupo de científicos, políticos y medios de comunicación autorizados que cubren el acontecimiento más relevante de los últimos siglos. V0 conecta en directo con sus preciadas ratas de laboratorio; WE1 y XV3, felizmente aterrados, comentan su enorme orgullo y satisfacción al ser los primeros humanos en habitar un exoplaneta donde se depositará el germen de la nueva humanidad; sonríen y lloran al mismo tiempo. V0 compara el momento con el inicio del viaje de Magallanes, de Cristóbal Colón… – Vamos a cambiar las coordenadas donde se define el concepto de vida desde hace miles de años. Somos el principio del fin de la mortalidad – concluye V0, dando la orden para que comience la ignición y el despegue de la nave donde WE1 y XV3, profundamente dopados por Lilith, observan el cielo azul de la Tierra por última vez.
- Portada de Carles Pila Palau @pilapalau